Por la decimo primer fecha de la Primera Nacional, Zona «B», Gimnasia y Tiro cayó 2 a 1 ante Tristán Suárez en Ezeiza y alcanzó los siete partidos consecutivos sin victorias, una racha que enciende alarmas tanto por el rendimiento como por la tabla. Los goles del encuentro fueron de Maximiliano Álvarez y Jonathan Berón para el local, mientras que Nicolás Rinaldi descontó para el «Albo».
Un primer tiempo donde fue cuesta arriba para los dirigidos por Juan Manuel Azconzábal, un error del arquero Joaquín Papaleo derivó en la apertura del marcador a favor del local, con definición de Maximiliano Álvarez. Sin embargo, el “Albo” mostró reacción y logró el empate antes del descanso gracias a Nicolás Rinaldi, quien dio una asistencia aérea de Guanini tras un tiro de esquina.
En ese primer tiempo, Gimnasia logró equilibrar el desarrollo e incluso mostró pasajes de buen juego asociado. Pero en el complemento la historia cambió el equipo perdió intensidad, el mediocampo dejó de gravitar y el local comenzó a encontrar espacios, especialmente por las bandas.
El golpe definitivo llegó a los 19 minutos del segundo tiempo, cuando Jonatan Berón marcó el 2 a 1 que terminaría siendo decisivo. Los minutos siguientes Gimnasia careció de profundidad y claridad para generar peligro real, evidenciando desgaste físico y falta de respuestas futbolísticas.
Como si el resultado no fuera suficiente preocupación, el equipo también sufrió en lo físico. Rinaldi, autor del empate, debió salir por una molestia y encendió las alarmas de cara a lo que viene. Su ausencia se sintió en el tramo final, donde el equipo perdió peso ofensivo pese al ingreso de Contín.
Los números reflejan la crisis apenas 3 puntos de los últimos 21 en juego y una caída constante en la tabla de la Zona «B».
Sin margen para lamentos, el plantel permanecerá en Buenos Aires para afrontar un desafío clave: el cruce ante Vélez Sarsfield por la Copa Argentina. Una oportunidad ideal para cambiar la imagen, recuperar confianza y dar el golpe ante un rival de Primera División.