Salta volvió a quedar en el centro de la escena del fútbol argentino el estadio Padre Ernesto Martearena fue escenario de una apasionante semifinal de la Copa Argentina, en la que Platense consiguió el pasaje a la gran final tras igualar 1 a 1 con Atlético Tucumán en los 90 minutos y quedarse con la victoria por 5 a 4 en la definición desde el punto penal.
La jornada estuvo marcada por la emoción, el color de las tribunas y el acompañamiento de los simpatizantes, que dijeron presente a pesar de la intensa lluvia. Una vez más, el escenario salteño recibió un espectáculo deportivo de alcance nacional y se convirtió en el epicentro de una verdadera noche copera.
Tras el encuentro, la presidenta de la Agencia Provincial Salta Deportes, Claudia Vásquez, realizó la entrega del cheque al equipo ganador y destacó el balance positivo del evento, tanto por su desarrollo deportivo como por la repercusión que representa para la provincia.
«Salta volvió a estar en el plano nacional por ser nuevamente sede de un evento de alto voltaje, donde hubo fútbol, emociones por las definiciones por penales y, sobre todo, porque las familias del deporte popular acompañaron a pesar de la intensa lluvia», expresó la funcionaria.
Además, resaltó el trabajo conjunto de las distintas áreas del Gobierno provincial para garantizar la organización del espectáculo y señaló que el estadio Martearena estuvo nuevamente a la altura de las exigencias de una competencia de primer nivel.
La noche también tuvo un momento especial fuera del campo de juego. Vásquez felicitó a Platense por su clasificación y reconoció el acompañamiento de los hinchas de Atlético Tucumán, que aportaron su entusiasmo y color a la fiesta futbolística.
Asimismo, destacó la presencia de los entrenadores Martín Palermo y Julio César Falcioni, dos figuras reconocidas del fútbol argentino. En ese marco, hizo entrega de un tradicional poncho salteño a Palermo como gesto de reconocimiento por su visita a la provincia.
Con una semifinal vibrante, una definición cargada de suspenso y un estadio que volvió a vivir una noche inolvidable, Salta reafirmó su lugar dentro del calendario de grandes acontecimientos deportivos del país. El Martearena fue testigo de otra página de la Copa Argentina y Platense se llevó el premio mayor: el boleto a la gran final.