Las Leonas volvieron a tocar el cielo, Argentina se consagró campeona del mundo de hockey sobre césped por tercera vez en su historia, luego de superar a Países Bajos por 3-1 en los shoot-outs, tras igualar 1-1 durante los 60 minutos. Y en esta nueva página dorada del deporte argentino estuvo una vez más la salteña Valentina Raposo, protagonista de una generación que finalmente consiguió vencer al gigante neerlandés en una final mundialista.
El equipo dirigido por Fernando Ferrara llegó a la definición invicto y se encontró frente al rival más poderoso de la última década. Países Bajos, local, número uno del ranking mundial, campeón olímpico y defensor del título mundial, parecía tener todo a su favor. Sin embargo, Las Leonas jugaron una final enorme y demostraron que la historia también puede cambiarse.
Raposo, con apenas 23 años, volvió a ser parte de una cita inolvidable, la defensora salteña ya cuenta con dos medallas olímpicas y ahora sumó a su palmarés la Copa del Mundo de mayores, consolidándose como una de las grandes referentes de la nueva camada del hockey argentino.
Argentina comenzó la final con personalidad a pesar del estadio colmado y del enorme respaldo del público neerlandés, Las Leonas controlaron la bocha durante los primeros minutos y buscaron jugar lejos de su arco.
La arquera Cristina Cosentino fue determinante desde temprano, con una gran intervención para evitar el gol de Pien Dicke. El partido era parejo y ambos equipos se estudiaban, hasta que Países Bajos encontró el primer golpe. Cuando faltaban apenas segundos para el descanso, Yibbi Jansen aprovechó el primer córner corto de las locales y puso el 1-0.
La historia parecía repetirse pero esta vez Las Leonas no se quebraron. Argentina salió al segundo tiempo con otra intensidad y comenzó a arrinconar a las neerlandesas. Llegaron los córners cortos, las aproximaciones y las oportunidades que durante varios minutos no pudieron concretarse.

La defensa argentina, con Raposo como una de sus piezas importantes, sostuvo al equipo cuando Países Bajos intentó aprovechar los espacios para liquidar el partido y entonces apareció la insistencia.
Las Leonas consiguieron su séptimo córner corto del encuentro y la jugada terminó con un rebote que María José Granatto aprovechó para marcar el 1-1. Quedaban pocos minutos, pero Argentina ya había conseguido algo mucho más importante que el empate: había demostrado que podía mirar de igual a igual al mejor equipo del mundo.
El tiempo reglamentario terminó igualado y el campeón debía definirse mediante shoot-outs. Allí apareció nuevamente la enorme figura de Cristina Cosentino. La arquera argentina atajó dos ejecuciones y se convirtió en una de las grandes responsables de la consagración. Victoria Granatto y Brisa Bruggesser marcaron para Argentina, mientras que Países Bajos sufrió una serie de errores y atajadas que dejaron el título al alcance de Las Leonas.
La encargada de ponerle el punto final a la historia fue Sofía Cairó. La cordobesa convirtió el último penal y desató la celebración argentina 3-1. Argentina campeona del mundo.
Para Valentina Raposo, la consagración representa otro paso gigante en una carrera que parece no tener techo. La salteña fue parte de un plantel que mezcló experiencia y juventud y que tuvo 10 debutantes mundialistas, una muestra del recambio que atraviesa al seleccionado argentino.

Con 23 años, Raposo ya sabe lo que significa subirse a un podio olímpico y ahora puede decir que también es campeona mundial de mayores. Su presencia en la defensa fue parte de la estructura que permitió que Argentina pudiera contener al poderoso ataque neerlandés durante una final en la que cada detalle resultó determinante.
La salteña integra así una nueva generación de Leonas que empieza a construir su propia historia, siguiendo el camino que alguna vez marcaron figuras como Luciana Aymar, Soledad García, Cecilia Rognoni, Mariela Antoniska y Magdalena Aicega.
La conquista de Amstelveen se suma a los títulos obtenidos en Perth 2002 y Rosario 2010. Pasaron 16 años desde la última consagración mundialista, pero la mística de Las Leonas volvió a aparecer en el momento más importante. Además, Argentina consiguió algo todavía más significativo derrotó a Países Bajos en su propia casa y le cortó una racha de tres Mundiales consecutivos.
El triunfo también tiene un valor especial por todo el camino recorrido. Las Leonas habían sufrido duras derrotas ante las neerlandesas en los últimos años, incluidas las finales olímpicas de Tokio y la definición mundialista de 2022. El equipo argentino aprendió de cada golpe, mejoró, se renovó y llegó a la final convencido de que podía cambiar el desenlace.
Cristina Cosentino, Valentina Raposo, Sofía Toccalino, Agustina Gorzelany, Agostina Alonso, María José Granatto, Sofía Cairó, Eugenia Trinchinetti, Juana Castellaro, Julieta Jankunas y todas las integrantes de este plantel quedarán para siempre en la historia grande del hockey argentino.
