EL SANTO VA POR OTRO PASO AL FRENTE

Juventud Antoniana atraviesa uno de sus mejores momentos defensivos desde la llegada de Sergio Maza. La solidez en el fondo se convirtió en la principal fortaleza del equipo y explica por qué el «Santo» sigue ilusionado en el Nonagonal del Torneo Federal «A».

Los números respaldan el trabajo del entrenador, en 10 partidos al frente del equipo, Maza consiguió 4 victorias, 4 empates y apenas 2 derrotas, con una efectividad del 53,33%. Pero el dato que más sobresale está en la última línea: solo recibió tres goles y mantuvo el arco invicto en siete encuentros, una estadística que lo posiciona entre las defensas más firmes del certamen.

La base del equipo sale prácticamente de memoria. Facundo Abraham custodia el arco detrás de una defensa integrada por Nahuel Gómez, Isaac Monti, Facundo Fernández e Ignacio Sanabria, con los aportes de Agustín López y Agustín Costilla cuando fue necesario. A esa estructura se suma un equipo comprometido, donde todos corren, presionan y colaboran en la recuperación.

Esa fortaleza volvió a quedar en evidencia en el empate sin goles frente a Olimpo, uno de los grandes candidatos al ascenso, en el debut del Nonagonal. Juventud protagonizó un muy buen primer tiempo, anuló los circuitos de juego del conjunto bahiense y generó las situaciones más claras. En el complemento sintió el desgaste físico, el local adelantó sus líneas y exigió al máximo a la defensa antoniana, que respondió con orden y tuvo en Martín Esparza a uno de sus puntos más altos para sostener un punto de enorme valor.

Ahora, el desafío será hacer valer ese empate en casa. Este viernes, desde las 22, el «Santo» recibirá a Alvarado de Mar del Plata en el estadio Padre Ernesto Martearena con la obligación de sumar de a tres para empezar a consolidarse en la pelea por la clasificación.

El conjunto marplatense, dirigido por Pablo Martel, un viejo conocido de la institución tras su paso por Juventud en 2022, llega con una particularidad, disputará su primer partido oficial en 27 días. Su último compromiso fue el 11 de julio, cuando igualó sin goles ante Santamarina. Entre la postergación de la última fecha de la Primera Fase, una jornada libre y el descanso del inicio del Nonagonal, el «Torito» acumuló casi un mes sin competencia.

En la fase inicial, Alvarado fue uno de los equipos más regulares de la Zona «D», terminó segundo con 27 puntos, producto de 7 victorias, 6 empates y apenas 3 derrotas, con 19 goles a favor y solo 5 en contra. Sin embargo, fuera de Mar del Plata mostró otra cara apenas ganó un partido y convirtió solo tres goles como visitante.

Juventud buscará aprovechar ese contexto para dar otro paso adelante. Con una defensa cada vez más sólida, un equipo comprometido y el respaldo de su gente, el «Santo» intentará convertir el punto conseguido en Bahía Blanca en una victoria que lo mantenga firme en la pelea por el sueño del ascenso.

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